La anemia “Un problema de salud global explicado al público general”

Mariela Juárez-Juárez

La anemia es una de las enfermedades más comunes y, al mismo tiempo, menos comprendidas por la población general. Este artículo de divulgación científica presenta, en un lenguaje sencillo y apoyado en investigaciones académicas, qué es la anemia, sus causas, cómo se diagnostica, cuáles son sus consecuencias y qué estrategias existen para prevenirla. Se busca acercar al lector al entendimiento de la enfermedad y a su impacto global.

Introducción

La anemia es un trastorno en el que la sangre no transporta suficiente oxígeno, lo que ocasiona cansancio, palidez, mareos y falta de concentración. Aunque sus síntomas parecen leves, en realidad esconden un problema de salud pública con profundas consecuencias. Según Chaparro y Suchdev (2019), la anemia afecta a un tercio de la población mundial y está asociada con mayor mortalidad materna, bajo desarrollo infantil y menor productividad laboral. Desde mi perspectiva, entender la anemia en un lenguaje claro ayuda a que la gente la reconozca como un problema serio y no como un simple malestar cotidiano. Históricamente, ya en la antigüedad se describían síntomas compatibles con la anemia, pero fue hasta el siglo XIX cuando se entendió mejor su relación con la deficiencia de hierro.

¿Qué tan común es la anemia?

La anemia es muy frecuente en el mundo y afecta con mayor fuerza a los niños pequeños, las mujeres y los adultos mayores. Se trata de un problema de salud pública que atraviesa fronteras y contextos socioeconómicos. En regiones como África subsahariana y el sudeste asiático, las tasas superan el 50% en niños en edad preescolar. De acuerdo con Zheng et al. (2025), en 2021 se registraron más de 657 millones de casos de anemia. Aunque las cifras globales muestran una ligera disminución desde 1990, la reducción ha sido lenta y desigual, lo que refleja la persistencia de factores estructurales. Se considera que estas cifras muestran que la anemia no es solo un problema médico, sino también social, ligado a la pobreza, la desigualdad de género y la falta de acceso a servicios de salud. En América Latina, por ejemplo, los programas de fortificación han ayudado, pero la prevalencia aún es alta en comunidades rurales.

Principales causas de la anemia

La anemia puede aparecer por múltiples razones: deficiencias nutricionales, enfermedades infecciosas, trastornos genéticos o pérdidas de sangre agudas y crónicas. Cada región del mundo enfrenta un perfil distinto de causas. Chaparro y Suchdev (2019) señalan que la deficiencia de hierro explica casi la mitad de los casos, junto con deficiencias de vitaminas como ácido fólico y B12, y la influencia de infecciones como malaria, VIH y tuberculosis en ciertas poblaciones. En mi opinión, la mejor manera de combatir la anemia es adaptar las estrategias de prevención a cada contexto. Mientras que en países de altos ingresos se debe vigilar la nutrición equilibrada y el diagnóstico temprano, en regiones con alta prevalencia de infecciones se requiere además un control de enfermedades parasitarias.

La anemia por deficiencia de hierro

La anemia ferropénica es la más común. Ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir hemoglobina, lo que limita la capacidad de los glóbulos rojos para transportar oxígeno. Se asocia a dietas pobres en hierro, pérdidas de sangre y problemas de absorción intestinal. Fraenkel (2018) afirma que esta forma de anemia representa cerca de la mitad de los casos mundiales y se relaciona con deterioro cognitivo en niños y mayor riesgo de mortalidad en mujeres embarazadas. La hormona hepcidina, que regula el metabolismo del hierro, desempeña un papel central en este proceso. La anemia ferropénica debería ser prioridad de los sistemas de salud. Es prevenible mediante buena alimentación, suplementación de hierro, programas de fortificación de alimentos y atención a las pérdidas crónicas de sangre.

Consecuencias de la anemia

Las consecuencias de la anemia son múltiples y afectan tanto la salud individual como el desarrollo social. En los niños, provoca retraso en el crecimiento, bajo rendimiento escolar y problemas de aprendizaje. Chaparro y Suchdev (2019) indican que la anemia en la infancia está asociada con deterioro cognitivo y retraso en el desarrollo físico, mientras que en mujeres embarazadas incrementa el riesgo de complicaciones como parto prematuro o bajo peso al nacer. Estas consecuencias muestran que la anemia va más allá del ámbito médico: impacta en la educación, la economía familiar y la productividad de los países.

Diagnóstico de la anemia

Confirmar la anemia requiere análisis de laboratorio, ya que los síntomas son inespecíficos. La prueba básica es la medición de hemoglobina, acompañada de parámetros como hematocrito y volumen corpuscular medio. Afriansyah (2023) explica que los métodos más comunes incluyen la prueba de Sahli, la cianometahemoglobina y los analizadores automáticos. Estos últimos permiten un diagnóstico más rápido y preciso, aunque requieren mayor infraestructura. Los países deberían garantizar al menos pruebas básicas en centros de atención primaria. Un diagnóstico temprano es la puerta de entrada a tratamientos efectivos.

Nuevas tecnologías en la detección

La innovación tecnológica ha abierto nuevas posibilidades en el diagnóstico de la anemia. La inteligencia artificial permite analizar grandes cantidades de datos y detectar patrones difíciles de identificar por los métodos tradicionales. Samtani, Saxena y Janjua (2025) demostraron que un modelo de aprendizaje automático conocido como ‘bosque aleatorio’ puede predecir anemia con casi un 99% de precisión a partir de hemogramas completos. Creo que la integración de estas tecnologías puede ser un punto de inflexión. No obstante, deben usarse de manera complementaria al juicio clínico y garantizar que estén disponibles también en entornos de bajos recursos.

Prevención y control de la anemia

Prevenir la anemia requiere un abordaje integral que combine nutrición adecuada, suplementación y políticas públicas de salud. Las medidas deben ajustarse a cada población. Chaparro y Suchdev (2019) recomiendan la fortificación de alimentos básicos, la suplementación con hierro y ácido fólico en mujeres y niños, y el control de infecciones como malaria y helmintiasis. En otras palabras la educación en salud es clave. No basta con proveer suplementos o alimentos fortificados; las comunidades necesitan entender su importancia y cómo incorporarlos en su dieta cotidiana.

Impacto social y económico

La anemia no solo afecta la salud individual, también tiene un gran costo social y económico. La pérdida de productividad laboral y escolar representa miles de millones de dólares cada año en pérdidas para la economía global. Zheng et al. (2025) subrayan que la anemia en mujeres de edad reproductiva limita la fuerza laboral y afecta el desarrollo económico de las naciones. Esto convierte a la anemia en un problema de salud con implicaciones directas en el progreso social. Por lo tanto invertir en la prevención y tratamiento de la anemia es una de las estrategias más costo-efectivas para mejorar la salud pública y al mismo tiempo impulsar el desarrollo económico.

Conclusiones

La anemia es una enfermedad global, compleja y multifactorial. Aunque puede parecer leve, su impacto en la salud, la educación y la productividad es enorme. Reducir su prevalencia requiere un enfoque multisectorial. Chaparro y Suchdev (2019) y Zheng et al. (2025) destacan que, aunque la prevalencia ha disminuido un poco en las últimas décadas, el progreso ha sido lento y desigual, lo que exige esfuerzos renovados en prevención y tratamiento. Se entiende que la anemia refleja las desigualdades sociales. Combatirla requiere nutrición adecuada, diagnóstico oportuno, innovación tecnológica y políticas públicas sólidas. El reto hacia el futuro es integrar todos estos elementos en estrategias sostenibles que lleguen a las poblaciones más vulnerables.

Palabras clave: Anemia

Autor

Andrea Saray Valdivias Mendoza: estudiante de la Facultad de Medicina “Dr. Ignacio Chavez. Cursando el 7° año de Servicio Social. Contacto: [email protected]. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-4927-4892

Agradecimientos;

Agradezco la oportunidad, el apoyo y el aliento proporcionado por mis familiares y amigos que han estado a lo largo de este camino. Al Dr. Victor Fernando Nieto del Valle por la incursión y apoyo brindado en este ámbito nuevo para mí. Que este trabajo también sea suyo, pues cada uno ha contribuido de manera invaluable a mi crecimiento y desarrollo como persona y futura profesional.

Referencias bibliográficas

  • Afriansyah, M. A. (2023). Exámenes de laboratorio para confirmar el diagnóstico de anemia. En G. Nugraha & D. Mentari (Eds.), Comprensión de la anemia: fisiopatología, clasificación y diagnóstico (pp. 231–258). Editorial BRIN. https://doi.org/10.55981/brin.906.c805
  • Chaparro, C. M., & Suchdev, P. S. (2019). Epidemiología, fisiopatología y etiología de la anemia en países de ingresos bajos y medios. Annals of the New York Academy of Sciences, 1450(1), 15–31. https://doi.org/10.1111/nyas.14092
  • Fraenkel, P. (2018). Anemia por deficiencia de hierro. En Formas específicas de anemia: anemias microcíticas (pp. 39–43). Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/9781108586900.007
  • Samtani, P., Saxena, S., & Janjua, J. (2025). Detección de anemia mediante datos de hemograma completo: un estudio comparativo. International Journal of Research in Applied Science and Engineering Technology, 13(7). https://doi.org/10.22214/ijraset.2025.73251
  • Zheng, W., Peng, B., Wu, Y., Gauan, L., Wang, S., & Ning, H. (2025). Global, regional, and national anemia burden among women of reproductive age (15–49 years) from 1990 to 2021: An analysis of the Global Burden of Disease Study 2021. Frontiers in Nutrition, 12, 1588496. https://doi.org/10.3389/fnut.2025.1588496

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