Pedagogías del Trauma

Boris González Ceja

Introducción

¿Cómo es que el trauma llega a aprenderse y a reconocerse por las personas? ¿La ciencia de la educación tiene algo que decir sobre el tema del trauma? Con diversos investigadores consideramos que sí, y muchas son sus implicaciones en el campo de la subjetividad humana, donde actuamos los educadores.

En un país donde se calcula que existen 2 millones de personas implicadas con la delincuencia organizada de manera directa o indirecta, hay que decir que la educación se mama en los hogares, en la calle y en las familias, con los amigos… sin romantizar, sólo como un dato que no es accesorio de la topología de las pedagogías del trauma.

De hecho, es relavante entender el campo donde la educación hace sus prácticas cotidianas de las realidades que se viven en el país, y donde se consideran las variables que inciden en la propensión a la violencia y la inseguridad: (1) pobreza y marginación; (2) infraestructura física precaria; (3) violencia intrafamiliar; (4) presencia de pandillas juveniles; (5) presencia de delincuencia organizada; (6) presencia de armas, drogas y alcohol; (7) presencia precaria de autoridad; (8) ambiente de impunidad y procuración de justicia precaria; (9) bajos niveles de organización comunitaria y de cohesión social; (10) ausencia de cultura de la legalidad e, (11) impactos transnacionales de la criminalidad (Herrera-Lasso, 2013).

Actualmente existe una urgente necesidad de investigaciones y producciones científicas que permitan dilucidar el grave problema que existe en las personas sobre el trauma y sus causas, y una de ellas es en la dinámica consuetudinario de la pedagogía de las personas. 

En los últimos 15 años hemos investigado las experiencias adversas en la infancia desde diversas aristas, sin descuidar la actualidad de la teoría psicoanálitica en relación con las incidencias educativas, en cómo la enfermedad (como la obesidad) se enquista en el cuerpo con un proceso que deviene como efecto del trauma, como un enlace indeseable de la pedagogía con el trauma.

Las relaciones encontradas son evidencias de que existe un fuerte componente de saber, educativo y cognitivo que se queda guardado en la vida de las personas, de manera insconsciente, y que se expresa en el cuerpo como un estallido energético, en forma de enfermedad, obesidad o una diversidad de padecimientos médicos, que aquí advienen con una respuesta novedosa (Felitti, s/f).

Fuente: elaboración propia (canva IA).

¿Se aprende el trauma?

En el amplio campo de la educación y del saber, la pedagogía deviene con un poder que se opera con elementos psicológicos de manera estructural. De hecho, la pedagogía como práctica educativa permite que las personas cambien conductas, por ejemplo en salud, que de otra manera sería imposible modificar.

El cambio cognitivo sigue teniendo vigencia con las prácticas pedagógicas, que son heterogéneas, múltiples y tan diversas como las capacidades de los investigadores. 

Considerando lo anterior, sin duda podemos considerar que los traumas tienen un contexto cognitivo, o elementos pedagógicos que hacen a su existencia, pero ¿cómo operan? ¿cúales son esos elementos?

En la investigación doctoral que yo dirijo, se focaliza en el estudio en la educación informal para revisar las conclusiones que se pueden obtener de otros autores sobre la categoría principal de las pedagogías del trauma, entendiendo el impacto de la pedagogía en temas de formación de la personalidad, salud y experiencias adversas de manera consuetudinaria.

Para Bruner (2018) el proceder de los maestros, y de la educación en general, parece una serie de improvisaciones más que un programa lógico y racionalmente discutido y aceptado; en pedagogía falta una teoría integradora y que lo que hay en su lugar es fundamentalmente un conjunto de máximas.

Ante ello, es necesario realizar un análisis de las prácticas discursivas que se hacen en torno al trauma y la pedagogía.

Análisis del Contexto del Trauma

Existen diversas formas de estudio del trauma, desde las perspectivas estadísticas hasta las teóricas modernas. En esta investigación doctoral consideramos el análisis reflexivo de teorías y estadísticas como datos que requieren leerse e interpretarse a la luz de nuevos acontecimientos. Para lograr lo anterior, se realiza un ejercicio de análisis de contexto en el tema que incluye:

  • Ver nuevas realidades: donde la historia del trauma no deja de escribirse, con los mismos políticos de siempre enquistados en la administración pública, propiciando una espiral de violencia que se encuentra institucionalizada.
  • Causas y consecuencias del trauma: las pedagogías con las que las personas se forman generan capacidades para defenderse, exponerse o generar respuestas ante ataques, directos o indirectos, personales o comunitarios.
  • Conexiones inesperadas: pedagogía y trauma tienen el elemento cognitivo como relevante, con pertinencia y potencia para sostener, darle actualidad y generar una historia educativa en la vida de la persona.
  • Descripción del escenario: el trauma se genera en una topología que no es fisiológica pero la pone a trabajar; es insconciente pero toma como esclavo al yo; una persona con trauma es evidente en su comportamiento en el salón.

En este contexto, las pedagogías del trauma adquieren un papel central al ofrecer un marco conceptual que permite comprender y abordar estas dinámicas, planteando la educación no solo como un espacio para la transmisión de saberes, sino también como un medio para fomentar el bienestar emocional y la recuperación de la salud individual y colectiva.

Fuente: elaboración propia (canva IA).

La escuela del trauma en México

México se encuentra en un lamentable problema de violencia generalizada, donde la policía va a atrás de los delincuentes, siguiendoles el paso como un perro tras la salchicha, sin inteligencia, sin estrategia y sin política efectiva.

No nos referimos a lo que Autoridad Educativa Federal propone como la “pedagogía de emergencia”, cuyo objetivo es conocer los fundamentos y herramientas didácticas para acompañar los casos de trauma que pueden presentar en algún momento de su desarrollo las y los estudiantes, sino al contrario, se trata de una investigación teórica explicativa de los fundamentos cognitivos del trauma, no de lo que se debería hacer con ello ni de su aplicación pragmática para un problema individual (SEP, 2021).

La ciencia de la personalidad se encuentra detenida de las investigaciones de la psicología desde los años 80s del siglo pasado, desarrollado (al menos enunciativamente) por la ciencia cognitiva y conductual, así como por la psicología general, por lo que la presente investigación busca generar una síntesis de las investigaciones contemporáneas, considerando las primeras bases teóricas y aportaciones fundacionales del entendimiento sobre el trauma y la enfermedad, a la luz de la moderna teoría del campo de las pedagogías psicológicas sobre el trauma. El trauma deviene en formaciones de la personalidad patológicas, y se notan en el rendimiento educativo de las personas, diferenciadas por las pedagogías de su historización y el contexto de las prácticas de crianza; que las violencias generan experiencias adversas es elemental entenderlo, por su impacto en la formación de la personalidad de manera recurrente, con efectos educativos significantes a gran escala; y que las experiencias adversas no siempre devienen en traumas, como se podrá colegir.

Fuente: elaboración propia (canva IA).

Conclusiones

El trauma tiene un fuerte, insconsciente y permante elemento educativo, y se aprende de diversas maneras y formas.

Las pedagogías del trauma tienen relación directa con los valores vinculantes con los que las personas se forman de manera diaria en la casa, en la calle y en la escuela, con la forma en que son educadores y enseñados para resolver problemas. 

El problema de la noción de autoridad sigue siendo vigente para entender los diversos problemas cognitivos que se viven en las comunidades educativas, donde llama la atención la corrupción que sigue gobernando el sistema educativo nacional. 

Palabras clave: pedagogía; trauma; educación; cognición; psicología.

Agradecimientos

Se agradece a la Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo Comunitario por sus facilidades en la preparación de la investigación de doctorado.

Referencias bibliográficas

  • Bruner, J. (2018). La educación como invento social. Desarrollo cognitivo y Educación. Ediciones Morata.
  • Felitti, V., Anda, R. (s/f). Las experiencias adversas en la infancia (EAI) y su relación con la enfermedad, el trastorno psiquiátrico y la conducta sexual en la edad adulta: implicaciones para el cuidado de la salud. Cambridge Medicina.
  • Freire, P. (2012). Alfabetización y miseria. Pedagogías de la indignación: cartas pedagógicas en un mundo revuelto. Siglo veintiuno Editores.

Boris González Ceja: Psicólogo experto en salud mental, ganador del premio de ciencia 2022, otorgado por el Gobernador de Michoacán, Secretario General de la Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo Comunitario. Estudiante del Doctorado en Educación por el IMCED.

Contacto: [email protected] y www.psicologiaydesarrollocomunitario.com 

ORCID https://orcid.org/0000-0002-3361-2308

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