Ernesto Valencia Gutiérrez1, María Guadalupe Ruiz Sánchez2, Blanca Elizabeth Jaramillo Carrillo3

Fechas de recepción: 2-03-2026
Fechas de aceptación: 25-03-2026
Educación/investigación
Resumen
La presente propuesta académica analiza la integración de la transdisciplinariedad y el aprendizaje socioemocional como ejes articuladores para fortalecer la formación integral de estudiantes de educación secundaria, en correspondencia con los principios de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
A partir del modelo CASEL y los fundamentos teóricos de la transdisciplinariedad planteados por Nicolescu y Morin, se desarrolló una intervención educativa en la Escuela Secundaria Federal Jesús Romero Flores, de Cuitzeo, Michoacán, con actividades diseñadas para promover competencias como la autoconciencia, autorregulación, conciencia social, habilidades de relación y toma de decisiones responsable.
Se empleó una metodología sociocrítica que incorporó observación participante, entrevistas, grupos focales y análisis de productos estudiantiles. Los resultados muestran avances significativos en la gestión emocional, la convivencia, la empatía, el pensamiento crítico y la participación comunitaria.
La integración del enfoque transdisciplinario permitió que los estudiantes comprendieran problemáticas reales de su contexto desde múltiples dimensiones, consolidando aprendizajes éticos, científicos y humanísticos.
Se concluye que la articulación entre transdisciplinariedad y educación socioemocional facilita entornos educativos inclusivos, equitativos y centrados en el desarrollo humano integral.
Introducción
La educación en México exige nuevas formas de abordar el conocimiento y la formación humana ante un mundo caracterizado por la complejidad, la incertidumbre y la interconexión global. Tanto las demandas sociales como los retos educativos actuales reclaman prácticas pedagógicas capaces de articular saberes, integrar emociones, promover pensamiento crítico y fortalecer vínculos comunitarios.
En México, la Nueva Escuela Mexicana (NEM) impulsa un enfoque humanista centrado en la persona, orientado a la equidad, la inclusión y la justicia social, lo cual requiere abrir paso a metodologías innovadoras que superen la fragmentación disciplinar.
En este marco surge la necesidad de vincular dos perspectivas fundamentales: la transdisciplinariedad, entendida como un modo de organización del conocimiento que trasciende las fronteras de las disciplinas, y el aprendizaje socioemocional, que busca fortalecer las competencias afectivas y relacionales del estudiantado. La integración de ambas dimensiones permite una formación integral coherente con los principios de la NEM y con los desafíos actuales de la sociedad del conocimiento.
Marco Teórico y Conceptual
Transdisciplinariedad como paradigma educativo
La transdisciplinariedad implica trabajar entre, a través y más allá de las disciplinas, articulando niveles de realidad y perspectivas múltiples para comprender la complejidad del mundo actual (Nicolescu, 1996). Este enfoque busca la unidad del conocimiento mediante tres pilares epistemológicos: los niveles de realidad, la lógica del tercero incluido y la complejidad.
Por su parte, Morin (2001) afirma que la educación tradicional ha fragmentado la comprensión del mundo; por ello, propone integrar saberes científicos, culturales, éticos y sociales que permitan al sujeto interpretar críticamente su contexto. La transdisciplinariedad se presenta así como una vía para analizar fenómenos reales desde múltiples dimensiones y construir soluciones colectivas.
Nueva Escuela Mexicana
La NEM (MEJOREDU, 2022) promueve un enfoque humanista, intercultural y comunitario que busca formar estudiantes críticos, conscientes y comprometidos con su entorno. Para ello, exige metodologías que articulen los campos formativos, integren saberes y vinculen la escuela con la comunidad. En esta visión, la transdisciplinariedad se convierte en un referente indispensable para la práctica docente.
Modelo CASEL y competencias socioemocionales
El modelo CASEL (2020) define cinco competencias centrales:
- Autoconciencia
- Autorregulación
- Conciencia social
- Habilidades de relación
- Toma de decisiones responsable
Estas competencias fortalecen el bienestar emocional, la convivencia y el pensamiento crítico, y se alinean con los objetivos de la NEM de formar ciudadanos capaces de comprender su entorno y participar activamente en él.
Metodología
La intervención se llevó a cabo en la Escuela Secundaria Federal Jesús Romero Flores, en Cuitzeo, Michoacán, con una población aproximada de 610 estudiantes, distribuidos en 17 grupos (6 de primero, 6 de segundo y 5 de tercero), la muestra estuvo integrada por los 6 grupos de primer año del ciclo escolar 2024-2025.
El propósito de la investigación fue fortalecer las habilidades socioemocionales de estudiantes de primer grado mediante estrategias transdisciplinarias basadas en el modelo CASEL (2020).
El enfoque metodológico fue transdisciplinario y sociocrítico, empleando técnicas como:
- Observación participante
- Entrevistas semiestructuradas
- Grupos focales
- Análisis de productos estudiantiles
- Actividades de indagación y reflexión
Este diseño permitió comprender la realidad educativa desde la interacción entre emociones, saberes disciplinares y contextos comunitarios.
Estrategias implementadas
1. Meditación guiada
Favoreció la identificación emocional, la introspección y la autoestima. Los estudiantes reflexionaron sobre experiencias significativas y registraron sus sensaciones por escrito, coincidiendo con la visión (Bisquerra Alzina, 2015) sobre la meditación como vía para el bienestar emocional.
2. Bitácora emocional
Como ejercicio de autoconciencia, los estudiantes llevaron un registro diario de sus emociones y elaboraron un relato literario a partir de una experiencia significativa.
3. Laboratorio de emociones
Se trabajó la autorregulación mediante experimentos simples sobre respuestas fisiológicas al estrés, complementados con técnicas de respiración y mindfulness.
4. Rutas de la empatía
Promovió la conciencia social a través de la investigación de problemáticas locales y la elaboración de mapas geohumanos con testimonios de la comunidad.
5. Redes en acción
Actividad colaborativa orientada a las habilidades de relación. Los equipos diagnosticaron problemas escolares y diseñaron propuestas de mejora.
6. Dilemas del mundo real
Los estudiantes analizaron situaciones éticas cotidianas y elaboraron ensayos argumentativos, fortaleciendo la toma de decisiones responsable.
Resultados
Los hallazgos muestran avances significativos en las cinco competencias socioemocionales del modelo CASEL. Los estudiantes demostraron mayor capacidad para reconocer sus emociones, gestionar sus reacciones ante el estrés, colaborar en equipo y analizar problemas éticos desde múltiples perspectivas.
En la autoconciencia se aplicó la estrategia “La narrativa de mis emociones” que favoreció la introspección y el reconocimiento de los estados socioemocionales evidenciados en los registros escritos de los estudiantes. La actividad final de esta estrategia fue la “Carta a sí mismos”, la cual fortaleció la autoestima y la motivación intrínseca, confirmando lo señalado por Bisquerra (2015) respecto a los beneficios de incorporar la educación emocional en el currículo para promover bienestar y autocomprensión.
En la autorregulación, esta mejoró gracias al “Laboratorio de emociones”, que permitió que los estudiantes identificaran reacciones físicas y emocionales ante el estrés, utilizando técnicas de respiración consciente y concentración. Además, los planes personales de autorregulación mostraron mejoras en el autocontrol y la convivencia, en coherencia con CASEL (2020), que define esta competencia como la gestión eficaz de emociones y conductas en diversas circunstancias. Como resultado, se observó que la conciencia social se evidenció en la sensibilización hacia problemáticas comunitarias, reflejando un aprendizaje situado.
Para la conciencia social se aplicó la estrategia “Rutas de la empatía”, donde se promovió la comprensión del entorno social y la valoración de la diversidad cultural. A través de mapas geo-humanos, los alumnos plasmaron historias de su comunidad, desarrollando sensibilidad y empatía. Este proceso refleja la perspectiva de Morin (2001) y Nicolescu (1996) sobre la transdisciplina como vía para analizar problemáticas complejas desde distintas dimensiones, fortaleciendo el sentido de justicia y la ciudadanía activa.
En las habilidades de relación, con el proyecto colaborativo “Redes en acción” se potenció la comunicación, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos. Los estudiantes establecieron normas de convivencia y emprendieron acciones para mejorar su entorno escolar, confirmando lo propuesto por CASEL (2020): la importancia de las relaciones saludables en contextos diversos. Además, se observaron mejoras en la comunicación y la resolución de conflictos.
En la toma de decisiones responsable, la estrategia “Dilemas del mundo real” permitió que los estudiantes evaluaran alternativas éticas con mayor profundidad, integrando saberes de Formación Cívica y Ética. Esta estrategia, fundamentada en la transdisciplinariedad, responde a lo planteado por Nicolescu (1996) y Morin (1999), quienes abogan por una educación capaz de conectar el conocimiento con la vida y la complejidad.
Con la aplicación de las estrategias complementarias como la “Construcción simbólica con bloques (lego)” se favoreció la empatía, la escucha activa y la cooperación en un ambiente lúdico y creativo. Por su parte, “La rueda de la vida” permitió reflexionar sobre las áreas personales y su equilibrio, integrando la autoconciencia y la autorregulación. Ambas actividades promovieron aprendizajes significativos.
Los resultados evidencian que las estrategias socioemocionales implementadas con enfoque transdisciplinario generaron mejoras en la autoestima, el manejo emocional y la convivencia escolar. Esto coincide con Bisquerra (2015), quien afirma que estas competencias impulsan el bienestar personal, la reflexión crítica y la participación constructiva en el entorno. Asimismo, se constató que el uso de recursos tecnológicos y metodologías participativas, alineadas con la Nueva Escuela Mexicana, fortalecen el vínculo entre el aprendizaje y la comunidad.
Conclusiones
Los hallazgos confirman que la integración del modelo CASEL con un enfoque transdisciplinario transforma el aula en un espacio de aprendizaje integral, donde los estudiantes desarrollan habilidades para criticar su realidad, actuar éticamente y convertirse en agentes de cambio social.
Este estudio demuestra que la educación socioemocional no debe limitarse a actividades aisladas, sino integrarse de forma continua al currículo, para consolidar una formación humana, crítica y transformadora. Asimismo, se reafirma que la NEM ofrece un marco propicio para implementar prácticas innovadoras que vinculen saberes, emociones y comunidad.
Palabras clave: transdisciplinariedad, aprendizaje socioemocional, modelo CASEL, Nueva Escuela Mexicana, educación secundaria.
Referencias bibliográficas
Bisquerra Alzina, R. (2015). Inteligencia emocional en educación. Madrid, España: Editorial Síntesis.
CASEL.ORG. (15 de abril de 2020). CASEL. Obtenido de ¿Qué es el marco CASEL?: https://casel-org.translate.goog/fundamentals-of-sel/what-is-the-casel-framework/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge#:~:text=El%20CASEL%205%20aborda%20cinco,y%20toma%20de%20decisiones%20responsable.
MEJOREDU. (2022). Los ejes articuladores: pensar desde nuestra diversidad . SEP.
Morin, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. París, Francia: UNESCO.
Morin, E. (2001). Los Siete Saberes Necesarios para la Educación del Futuro. Bogotá: Magisterio, UNESCO.
Nicolescu, B. (1996). Transdiciplinariedad Manifiesto. 7 saberes.
Autores
1Ernesto Valencia Gutiérrez, Doctorante en Educación por el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. Actualmente, docente en la Escuela Secundaria Federal “Jesús Romero Flores”, del municipio de Cuitzeo en Michoacán de Ocampo. [email protected] ORCID: 0009-0000-4203-9913.
2María Guadalupe Ruiz Sánchez, Doctorante en Educación por el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. Actualmente, docente en la Escuela Secundaria Particular “Roberto López Maya”, del Municipio de Ciudad Hidalgo en Michoacán de Ocampo. [email protected] ORCID: 0009-0002-5223-6448
3 Dra. Blanca Elizabeth Jaramillo Carrillo, Profesora del Doctorado en Educación del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”, y profesora por asignatura de la carrera de Ingeniería en Gestión Empresarial del Tecnológico Nacional de México – Instituto Tecnológico de Morelia, Michoacán, México. [email protected] ORCID: 0009-0008-6698-3907